Antigua Oración a San José (más de 1900 años)

¡Oh Glorioso Patriarca San José!, cuya protección es tan grande, tan poderosa y eficaz ante el trono de Dios: en vuestras manos entrego todos mis intereses y mis deseos.

Oh San José, asistidme con vuestra poderosa intercesión.

Obtened para mí, de vuestro Divino Hijo, Nuestro Señor, todas las bendiciones espirituales que necesito, a fin de que, habiendo conseguido, aquí en la tierra, la ayuda de vuestro poder celestial, pueda ofrecer mi gratitud y homenaje, al Padre más Amoroso.

O San José, nunca me cansaré de contemplaros con el Niño Jesús dormido en vuestros brazos. No me atrevo a acercarme mientras que el Niño reposa sobre vuestro corazón.

Abrazadle fuertemente en mi nombre; y de parte mía, besad su fina y delicada Cabecita.

Luego, suplicadle que me devuelva ese beso a la hora de mi último suspiro.

San José, patrón de los moribundos, rogad por nosotros.

Amén.

(Muchos la han rezado por nueve mañanas consecutivas atestiguando alcanzar el favor deseado).